El Protocolo Rivas reúne agua, comida, energía, calor y un plan familiar escrito, en tres volúmenes y cinco recursos que se imprimen y se cuelgan en la pared.
$37 pago único · 330 páginas · descarga inmediata
Casi todo el mundo cree que está preparado. Hay pilas en alguna parte, unas velas, quizá un par de botellas de agua compradas hace dos veranos.
Una linterna sin pilas dentro, agua comprada hace dos veranos, conservas caducadas al fondo de la despensa, un cargador que no se sabe dónde está y ninguna conversación con la familia sobre qué hace cada uno.
Cuánta agua, dónde y cada cuánto se cambia. Qué comida aguanta y cómo se rota. Quién hace qué en los primeros diez minutos. Dónde se reúne la familia si nadie está en casa. En papel, no en la cabeza.
Y entonces llega una tormenta, se va la luz cuatro días, y aparecen las preguntas de verdad. ¿Cuánta agua hace falta en realidad? ¿Qué se puede comer sin cocina y sin nevera? ¿Cómo se calienta una habitación sin electricidad, y cómo se hace sin envenenar a nadie con monóxido de carbono? ¿Dónde queda cada uno si el móvil no tiene cobertura y los niños están en el colegio?
Ninguna de esas preguntas se responde bien con el agua al tobillo. Se responden antes, con papel y lápiz, una tarde de domingo.
No es un manual de búnkeres, ni de vida en el monte, ni un catálogo de equipo táctico caro. Aquí no se anuncia ningún colapso ni se predice ninguna catástrofe. Es preparación doméstica razonable para lo que de verdad ocurre: apagones, tormentas, cortes de suministro y averías en casa.
Agua, comida, energía, calor y botiquín. Cuánto hace falta de verdad y qué se puede saltar.
Quién hace qué, dónde se guarda cada cosa y dónde se junta la familia. El plan por escrito.
Lo que se hace con las manos cuando algo ya se ha roto, a las tres de la mañana.
El sistema base de suministros de una casa.
Cuánta agua necesitas de verdad y cómo almacenarla sin que se estropee. Qué comida aguanta, cuánto y cómo rotarla. Luz y energía de respaldo sin gastar una fortuna. Calor en invierno y refresco en verano cuando no hay corriente. Y un botiquín que sirva para algo. Incluye los avisos de seguridad que casi nadie da: monóxido de carbono, potabilización con lejía y golpe de calor.
El suministro sin protocolo no sirve de nada.
Aquí se monta el plan: quién hace qué en los primeros diez minutos, dónde se reúne la familia si nadie está en casa, cómo os encontráis cuando no hay cobertura, qué se lleva uno si hay que salir y qué se queda. Con capítulos específicos para niños, personas mayores, personas que viven solas y mascotas. Y qué documentos hay que tener copiados antes.
Lo que se hace cuando algo ya se ha roto.
Cortar el agua y taponar una fuga. Qué hacer con el cuadro eléctrico y qué no tocar nunca. Tapar una ventana rota, asegurar una puerta forzada, calentar una sola habitación, improvisar con lo que hay en casa.
Es la parte práctica de la colección, y la única que no se vende por separado.
Disponible exclusivamente con El Protocolo Rivas completo.
Un libro se lee una vez. Esto se imprime, se rellena a mano, se cuelga en la pared y se mete en la guantera. Es la parte que convierte lo leído en algo que existe en tu casa.

Qué comprar y en qué orden, en cuatro escalones de presupuesto. El primero son unos $60.

Plantillas imprimibles: inventario de agua y comida, calendario de rotación, contactos, plan familiar rellenable.

En A6. Se imprime, se dobla y cabe en la guantera o en el bolso. Lo esencial sin el libro.

Recortables, una por tipo de emergencia: qué hacer exactamente en los primeros minutos.

Tres carteles a página completa para la nevera, el cuadro eléctrico y la puerta de salida.
Porque tener cosas y tener un plan son dos cosas distintas. Los dos primeros volúmenes te dicen qué hace falta y cómo se organiza. El tercero y los imprimibles son lo que convierte eso en algo que existe de verdad en tu casa: una lista pegada en la nevera, una ficha en la guantera, una llave de paso que ya sabes dónde está.
Saber → Organizar → Aplicar
Por eso no son un cuarto libro suelto. Son la parte que hace que los otros dos sirvan para algo.
$37
Pago único · descarga digital inmediata · sin suscripción
Nada de aplicaciones, membresías ni cuotas mensuales.
Descárgalos una vez y consúltalos cuando los necesites.
| Vol. I | Vol. II | Protocolo completo | |
|---|---|---|---|
| Agua, comida y energía | ✓ | — | ✓ |
| Calor, luz y botiquín | ✓ | — | ✓ |
| Avisos de seguridad (monóxido, lejía, calor) | ✓ | — | ✓ |
| Plan familiar y reparto de tareas | — | ✓ | ✓ |
| Punto de encuentro y comunicación sin cobertura | — | ✓ | ✓ |
| Niños, mayores, mascotas | — | ✓ | ✓ |
| Reparaciones de urgencia en casa | — | — | ✓ |
| Guía de compra por presupuesto | — | — | ✓ |
| Checklists, fichas y carteles imprimibles | — | — | ✓ |
| Total de páginas | 101 | 72 | 330 |
| Precio | $19 | $19 | $37 |
Los dos volúmenes sueltos, comprados por separado, cuestan $38 y suman 173 páginas. El Protocolo completo cuesta $37 y trae 330. El volumen tres y los cinco recursos no se venden de ninguna otra forma.
Nació en San Antonio, Texas, hijo de padres mexicanos. Se alistó en el Ejército de los Estados Unidos a los diecinueve años y sirvió veinticuatro, la mayor parte como policía militar y con dos despliegues en el extranjero. Se retiró como Sargento Primero, después de varios años entrenando reclutas.
Lo que trajo de vuelta no fue una colección de historias de guerra, sino una forma de pensar la logística: nadie sale a una misión pensando «ya veremos dónde comemos». Se planifica, se carga, se revisa y se vuelve a revisar. Al volver a la vida civil empezó a ayudar a familias de veteranos a montar planes de emergencia sencillos para tormentas y apagones, y de ahí salió este material.
Vive con su mujer y tiene hijos adultos.
"La preparación no es paranoia. Es disciplina. Es lo que convierte un problema grave en una molestia manejable."
No. Son PDFs digitales descargables. Los cinco recursos están pensados para imprimirlos tú.
No. Aquí no se anuncia ningún colapso ni se predice ninguna catástrofe. Es preparación doméstica para lo que ocurre de verdad: apagones, tormentas, cortes de suministro y averías en casa.
Sí. Buena parte del material trata precisamente de cuánto cabe y dónde, con opciones para espacios reducidos. Lo que cambia es la cantidad, no el sistema.
No. La Guía de compra está organizada en cuatro escalones de presupuesto, y el primero son unos $60. Cada escalón incluye el anterior: la idea es el orden en el que se compra, no comprarlo todo de golpe.
No. Ni el Volumen III ni los cinco recursos imprimibles. Van únicamente dentro del Protocolo completo.
Si solo te interesa esa parte, sí. Pero los dos sueltos cuestan $38 y el pack $37 con un libro más y cinco recursos dentro. Los números hablan solos.
No. Es un pago único.
Los principios de almacenamiento, rotación y organización familiar son aplicables ampliamente. Lo que varía por país y región son las normativas, los teléfonos de emergencia y la disponibilidad de algunos productos.
Tres volúmenes + cinco recursos imprimibles · 330 páginas
Cada una resuelve un problema distinto de la misma casa. Se pueden leer en cualquier orden.